«Tengo el ojo rojo» es una de las frases más comunes en urgencias oftalmológicas. Y aunque la conjuntivitis suele resolverse sola, no todas las conjuntivitis son iguales — y algunas sí necesitan tratamiento específico.
¿Qué es la conjuntivitis?
La conjuntiva es una membrana delgada y transparente que cubre la parte blanca del ojo y la cara interna de los párpados. Cuando se inflama, el ojo se pone rojo, puede lagrimear o secretar, y a veces pica o arde. Eso es la conjuntivitis — la inflamación de esa membrana. La causa determina el tipo, el tratamiento y el pronóstico.
Tipos de conjuntivitis
Viral
Es la más frecuente. Generalmente está asociada a un resfriado o infección respiratoria, y se presenta con ojo rojo, lagrimeo abundante y sensación de cuerpo extraño. Puede empezar en un ojo y pasarse al otro.
La mala noticia: no tiene tratamiento específico, igual que un resfriado común. La buena: se resuelve sola en 1 a 2 semanas. El manejo es con frío local, lágrimas artificiales y mucha higiene de manos para no contagiar a otros. Algunas formas virales — como la causada por adenovirus — son muy contagiosas y pueden causar brotes familiares o escolares.
Bacteriana
Se distingue por la secreción: espesa, amarilla o verdosa, que pega los párpados al despertar. Puede afectar uno o ambos ojos. Esta sí requiere tratamiento con gotas antibióticas. Con el antibiótico correcto mejora en pocos días. Sin tratamiento puede prolongarse y, en casos raros, complicarse.
Alérgica
El ojo pica intensamente — ese es el síntoma estrella. Se presenta en ambos ojos, frecuentemente acompañada de rinitis alérgica, y empeora en temporadas de alta concentración de polen o con exposición a polvo, pelo de mascotas o cosméticos. No es contagiosa. El tratamiento incluye antihistamínicos tópicos y, en casos más severos, antiinflamatorios o inmunomoduladores.
Química o irritativa
Causada por la exposición a cloro de alberca, humo, contaminación, o un producto que entró en contacto con el ojo. Generalmente se resuelve con lavado abundante con agua limpia y lubricantes. Si la exposición fue a un químico agresivo — ácido o álcali — es una urgencia oftalmológica.
¿Cómo sé qué tipo tengo?
La secreción da pistas importantes:
- Acuosa y clara: probablemente viral o alérgica.
- Espesa, amarilla o verde: probablemente bacteriana.
- Picazón intensa como síntoma principal: probablemente alérgica.
Pero el diagnóstico correcto requiere una evaluación. Un ojo rojo también puede ser señal de otras condiciones más serias — uveítis, glaucoma agudo, úlcera corneal — que se ven parecido pero necesitan atención urgente.
¿Cuándo ir al médico?
Consulta pronto si:
- El dolor es intenso (no solo molestia leve).
- Tu visión está disminuida o borrosa de forma persistente.
- Hay mucha sensibilidad a la luz.
- La secreción es abundante y purulenta.
- Usas lentes de contacto.
- Los síntomas no mejoran en 5-7 días.
- El ojo rojo viene acompañado de fiebre o dolor de cabeza intenso.
¿Qué no debes hacer?
No uses gotas con corticosteroides sin indicación médica — pueden empeorar ciertas infecciones o aumentar la presión ocular. No compartas toallas ni te toques los ojos si sospechas conjuntivitis viral o bacteriana. Y no uses lentes de contacto hasta que el ojo esté completamente recuperado.
¿Tienes ojo rojo y no sabes qué lo causa? Agenda tu consulta y lo revisamos.