Ojo seco: por qué ocurre, cómo se siente y qué puedes hacer

Síntomas y tratamiento del ojo seco

El ojo seco es una de las causas más frecuentes de consulta oftalmológica, y también una de las más subestimadas. Muchas personas viven con molestias que podrían resolverse — o al menos mejorar significativamente — con el tratamiento adecuado.

¿Qué es el ojo seco?

El ojo seco no es simplemente tener «poca lágrima». Es una enfermedad de la superficie ocular en la que la lágrima no cumple bien su función — ya sea porque se produce en poca cantidad, porque se evapora demasiado rápido, o porque su composición no es la correcta.

La lágrima no solo hidrata el ojo. También lo protege de infecciones, nutre la córnea y es fundamental para ver con nitidez. Cuando algo falla en ese sistema, el ojo lo hace saber.

¿Cómo se siente?

Los síntomas son más variados de lo que la gente imagina:

Si te identificas con varios de estos síntomas, vale la pena una evaluación.

¿Por qué ocurre?

Las causas son múltiples y con frecuencia se combinan:

¿Tiene tratamiento?

Sí, y hay muchas opciones. El tratamiento depende de la causa y la severidad:

El ojo seco rara vez se «cura» del todo, pero con el manejo correcto la gran mayoría de los pacientes logra estar cómoda y proteger su superficie ocular a largo plazo.

¿Cuándo consultar?

Si tus ojos te molestan con frecuencia, si usas lágrimas artificiales todos los días sin mejoría sostenida, o si sientes que tu visión varía durante el día, es momento de hacer una evaluación completa. El ojo seco no tratado puede afectar la superficie corneal con el tiempo.

¿Crees que puedes tener ojo seco? Agenda tu consulta y lo evaluamos juntas.

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